Elaboración de nuestros vinos

Una elaboración artesanal desde 1964

Elaborar vino es un acto de respeto por la tierra, por el fruto, por el tiempo y por quienes han transmitido este saber generación tras generación. 

Selección de la uva en Origen

Todo comienza en el viñedo. Solo trabajamos con uvas procedentes de cepas con más de 40 años, cultivadas en parcelas cuidadosamente seleccionadas en Elvillar, Laguardia, Cripán y Lanciego. Cada vendimia es manual, en cajas pequeñas, para preservar la integridad del fruto. Es en esta primera elección donde se define el carácter del vino.

Doble selección de las uvas y despalillado

Una vez en la bodega, las uvas pasan por una doble mesa de selección, donde se retiran aquellos granos que no cumplen con nuestros estándares de calidad. Solo los mejores continúan el camino. El despalillado se realiza con suavidad, sin romper los granos, para mantener toda su expresión natural.

Fermentación controlada

Los mostos fermentan en depósitos de acero inoxidable a temperatura controlada, lo que permite conservar los aromas primarios de la uva y extraer taninos elegantes. Cada variedad, cada parcela y cada añada se trata de forma individual, respetando su identidad.

Crianza en barrica

El vino que merece envejecer pasa a barricas de roble, mayoritariamente francés. Aquí comienza un proceso pausado, donde el tiempo y la madera aportan estructura, complejidad y equilibrio. Algunas crianzas se alargan más de 24 meses. La madera está presente, pero nunca impone: acompaña.

Afinado en botella

Antes de salir al mercado, el vino reposa en botella durante meses, a veces años. Es el último gesto de respeto al proceso. El afinado redondea los matices y permite que cada vino se exprese con plenitud en el momento adecuado.